La
meteo cada día es más utilizada para planificar nuestras actividades de ocio.
El uso de aplicaciones meteorológicas para dispositivos móviles es una de las
fuentes de información más utilizada para este propósito.
En
el caso de actividades por montaña, donde la orografía toma un papel clave en
los fenómenos meteorológicos, estas aplicaciones muestran serias carencias.
¿Cómo funciona una App?
Básicamente,
obtiene datos de un modelo meteorológico de forma automática para un periodo de
tiempo seleccionado y los muestra de forma gráfica comprensible para el
publico.
Ninguna
de ellas, dice de que modelo numérico meteorológico obtiene los datos. Pero
como buen conocedor de los “mercados” de datos meteorológicos, me atrevo a
decir que muchas de ellas usan datos de modelos disponibles de forma gratuita
en la red. Esto estaría muy bien, salvo el detalle de cómo y para qué se usan
esos modelos.
Hay
que tener en cuenta que los modelos presentan diversas resoluciones espaciales.
Ninguna de las Apps usa un modelo de resolución suficiente para dar buenos
resultados para montaña.
Con
toda probabilidad, la mayoría hace uso de datos del GFS (Global Forecast
System, modelo americano cuyos datos están disponibles de forma gratuita) de 50
km de resolución horizontal. Esta resolución es insuficiente para simular los
procesos que tienen lugar en las diversas partes de un macizo montañoso.
Además, desde el punto de vista numérico, para que no se produzcan
inestabilidades en la ejecución del modelo, se realiza un gran suavizado de la
orografía. Así pues, los fenómenos que tienen lugar en zonas montañosas son
resueltos por el modelo de forma aproximada mediante formulas llamadas parametrizaciones físicas del modelo. Esto
hace que el GFS sea de carácter sinóptico y no esta diseñado para el estudio y
modelización exhaustiva de fenómenos locales, como son los que acaecen en las
zonas montañosas.
Otra
posibilidad en España, es el uso de datos procedentes del modelo HIRLAM de
AEMET. Este modelo es de pago y tiene dos versiones una a 16 y otra a 5 km. Pero
estas resoluciones también resultan insuficientes para hacer previsión para
montaña de forma automática.
Aun aumentando
la resolución de los modelos hasta lo que fuese viable científica y computacionalmente,
fenómenos como nubosidad de estancamiento, nieblas de valle, efecto Föhn,
vientos anabáticos y catabáticos y otros muchos que tienen lugar en zonas de
orografía escarpada son mal detectados y simulados por los modelos.
Así
pues, si planteamos actividad en montaña mejor consultar la previsión del
centro meteorológico responsable, donde tienen acceso a más datos, algoritmos y
conocimiento de la fenomenología tan rápidamente cambiante de los montes.
0 comentarios:
Publicar un comentario